La vuelta a la rutina después de unas vacaciones, cambios laborales o transiciones vitales puede…

El coaching sistémico es un excelente antídoto para uno de los problemas más extendidos a día de hoy: el constante desequilibrio entre la vida laboral, la personal y las relaciones sociales.
Buscar el éxito profesional, la estabilidad económica y el reconocimiento social se suele hacer de un modo aislado, sin integrar la vida globalmente y dejando de lado aspectos fundamentales para el bienestar.
Soy Carles Roger, coach sistémico con una larga experiencia en abordar esta realidad a partir de una mirada integradora y transversal. La clave radica en entender a la persona como parte de múltiples sistemas interconectados, como la familia, el trabajo, el entorno social, la cultura y sus valores. Estoy preparado para acompañarte con el fin de conseguir equilibrio y coherencia entre todos esos elementos.
El desequilibrio y la mirada fragmentada de la vida
Para evitar desequilibrios, es preciso saber que estos se producen cuando alguien centra su energía en su solo ámbito —normalmente, el profesional—, obviando su incidencia en todo le demás. En consecuencia, toma decisiones sin considerar el contexto relacional o social, priorizando objetivos externos frente a las necesidades internas más auténticas.
¿Cuáles son las causas más comunes del desequilibrio?
En realidad, ningún ámbito funciona de manera aislada. Cuando alguno de ellos domina sobre el resto, se generan tensión y desequilibrios, lo que siempre acaba alterando el bienestar global de la persona.
Estas son las 4 causas principales del desequilibrio humano:
- Expectativas sociales. Éxito asociado a productividad, estatus o rendimiento.
- Presión laboral. Exceso de tareas, ausencia de límites e hiperconectividad.
- Desconexión de los valores personales. Supone vivir según lo que ‘debería ser’ y no de lo que realmente es importante para uno mismo.
- Desatención del entorno. Es decir, relaciones deterioradas, falta de apoyo y aislamiento.
Hacia la integración equilibrada y consciente desde el coaching sistémico
Me gusta definir el coaching sistémico como un acompañamiento que ayuda al ser humano a observar su vida como un sistema de sistemas interrelacionados en el que conviene identificar patrones, roles, relaciones y dinámicas favorecedores para el bienestar personal
En lugar de comportamientos individuales, exploro interacciones con la intención de impulsar una coherencia entre lo personal, lo profesional y las distintas relaciones sociales.
Para incorporar el equilibrio e integrar la vida, esta concepción sistémica se centra en:
- Identificar las prioridades reales.
- Revisar los roles.
- Analizar las relaciones.
- Conectar con los valores.
A partir de ahí, se trata de redefinir los objetivos de un modo integral, establecer metas sostenibles y equilibrar el hacer, el ser y el relacionarse.
Es determinante comprender que el bienestar no se consigue optimizando una única área de la vida. Hay que aplicar una mirada amplia y mucho más consciente, aspecto al cual ayuda mucho trabajar con un coach sistémico.
Integrar el trabajo, la vida personal y las relaciones es el único camino que permite pasar del desequilibrio al bienestar sostenible. El coaching sistémico se presenta como la principal herramienta para conseguirlo. ¡Empieza hoy a encontrar tu equilibrio! Contacta conmigo y cuéntame tu situación, ¡estaré encantado de ayudarte!